Y la
"sangre", lentamente, va llegando al río, en una suerte de crecida
silenciosa, donde se recortan las esperas pacientes y comienzan a sobrar las
palabras, que de la margen opuesta brillan por su ausencia, dentro de un
silencio que tiene mucho de agravio y muy poco de verdadera calma.
En concreto, y luego de hacer caso omiso al
pedido de reunión formal con todos los actores con decisión directa en la
paralización de las obras, correspondientes a la segunda etapa de construcción
del Nuevo Francisco Urbano, solicitud cursada al presidente del club, Diego
Spina, por los miembros de la Comisión Ad Hoc (encargada por mandato de los
socios en Asamblea, del control y seguimiento de las mismas, desde hace una
década), con fecha 1° de junio del corriente, y que fuese
"respondida" desde la dirigencia, primero mediante un cónclave
únicamente con funcionarios comunales y sin representantes de la empresa
constructora, ni del grupo inversor (y donde se "invitaba" a
participar a la propia comisión, auténticos impulsores de la medida
"ampliada", a fin de obtener las respuestas correspondientes, de
"boca" de sus responsables primarios, y no de sus
"intermediarios" comunales), y más tarde, en un verdadero acto de
cobardía y descaro institucional, responsabilizando públicamente (mediante un
comunicado de prensa tan canallesco como insultante) a los mismos miembros de
la Comisión Ad Hoc, por la suspensión a último momento, de una reunión vaciada
de contenido e interés desde su génesis, entre "socios",
"camaradas" y "amigos" de un mismo signo, sentados en
diferentes lados del escritorio, por obra de la estrategia político-comercial y
los intereses sectoriales y económicos.
Por si fuera poco y como innecesario telón
de fondo (de esta auténtica "obra maestra del terror", del más
espurio "cuento del tío" público-privado), sólo días más tarde, las
imágenes de una recorrida "de campaña" inoportuna, emprendida por el
intendente y el candidato oficialista a sucederlo en el ejecutivo distrital,
acompañados de diversos funcionarios locales, "monitoreando" el
"avance" de una segunda etapa de obra virtualmente paralizada, por
razones aún desconocidas, exhibiendo con evidente "caradurismo" proselitista,
los planos que reiterada e infructuosamente reclamaran los miembros de la Ad
Hoc, no harían más que graficar con brutal descaro, la existencia de un club
coptado por intereses ajenos, políticamente partidarios, mientras se dirimen
los destinos de una obra de infraestructura física que, para los verdaderos
socios e hinchas del Gallo, constituye nada menos que nuestro patrimonio y
hogar permanentes.
En este marco, y a más de un mes de la
finalización del plazo máximo para la consecución total y exitosa de la segunda
etapa de obra, a cuyo término el club no ha denunciado al agente fiduciario tal
incumplimiento, de acuerdo a la letra del contrato de fideicomiso vigente, por
razones que únicamente conocerá Diego Spina y eventualmente demás miembros de
Comisión Directiva, los representantes de la Comisión Ad Hoc han intimado en
las últimas horas (mediante nota fechada el 2 de julio, refrendada por sus seis
integrantes), al propio presidente Spina, a dar una respuesta efectiva y
satisfactoria a aquella misiva del pasado 1° de junio en todos sus términos y,
al mismo tiempo, en un plazo no mayor mayor a las 72 horas, desde la recepción
formal del nuevo pedido, proceda finalmente a denunciar por ante el Grupo Banco
Provincia (administrador del fideicomiso suscripto por las partes), el flagrante
y sostenido incumplimiento de obra, so pena de ser pasible (por el "daño
irreparable" que su "silencio y/o inacción" le está infringiendo
a la institución) de la aplicación del artículo 172 del Código Penal, que en el
Título VI sobre "Delitos contra la propiedad", refiere en su Capítulo
IV sobre "Estafas y otras defraudaciones", y reprime con
"prisión de un mes a seis años, al que defraudare a otro con nombre
supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de
confianza o aparentando bienes, créditos, comisión, empresa o negociación o
valiéndose de cualquier otro ardid o engaño".
Todo ello, sin perjuicio de la aplicación
de otras responsabilidades civiles y penales concurrentes y también
estatutarias, de conformidad a los artículos 29, 34 y 35 del Capítulo VI del
Estatuto Social vigente, en los términos referentes a la conformación del
"Tribunal Disciplinario, Sumarios, Sanciones y Órganos de
Aplicación".
Mientras la "sangre" llega
lentamente al río..., nosotros, los socios no deberíamos permanecer
indiferentes a la lucha solitaria de nuestros pares de la Comisión Ad Hoc, en
defensa de los intereses patrimoniales y trascendentes de la institución,
acompañándolos de manera efectiva, mediante la convocatoria urgente a Asamblea
Extraordinaria de Socios, para hacer valer nuestros derechos societarios y
nuestro mandato como auténticos "dueños" de los destinos futuros y
compartidos del Deportivo Morón.
A organizarse y "ponerse las
pilas", muchachos..., la hora es ésta y el club nos necesita más que
nunca.
Después..., después no habrá reclamos.
"El futuro llego..., hace rato".

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